Historia

TC: el debut de Juan María Traverso con Chevrolet

El 19 de junio de 1994, en Buenos Aires, Juan María Traverso protagonizaba uno de los regresos más importantes en la historia del Turismo Carretera. Luego de más de 10 años sin correr en TC, el Flaco decidía asumir el desafío de correr con Chevrolet.

Era la gran figura del automovilismo argentino pero llevaba poco más de 10 años sin participar activamente en el Turismo Carretera. Juan María Traverso concretó su regreso a la “máxima” a tiempo completo el 19 de junio de 1994, en el autódromo de Buenos Aires. Había ganado con Torino y había sido bicampeón con Ford. Pero el retorno fue con Chevrolet

Una alternativa que había anticipado en un programa de TV de 1986, ante la pregunta de un hincha. Ese deseo coincidió, años después, con una necesidad imperiosa de la ACTC: reforzar las filas de Chevrolet. Es que Roberto Mouras se había matado en 1992 y Osvaldo Morresi, en 1994. Emilio Satriano, Roberto Urretavizcaya y Luis Minervino habían quedado como los principales referentes de la marca. 

Elegí correr con Chevrolet porque es la primera vez que tengo la posibilidad de elegir la marca. Además es un desafío. Siempre los vi como rivales y sabía que tenían muchas cualidades”, argumentó el Flaco en la presentación de su equipo, que se realizó un mes después de la muerte de Morresi. Justamente como invitado del Pato había disputado las “Dos Horas de Buenos Aires” de 1993, en las que terminaron 5º.

Mi posición en el automovilismo de hoy me permite decirles a aquellos que piensan que, por la circunstancias que rodean a mi equipo, vengo a cubrir el lugar de Mouras o Morresi, que están totalmente equivocados. Ellos fueron únicos y grandes amigos”, aseguró Traverso, que volvió al TC para la 7ª fecha del torneo 1994.

Chevrolet  chocado de Traverso
Así quedó el Chevrolet de Traverso tras el choque con Ciantini en la serie. (Historia TC)

Traverso y el armado del equipo

En algún punto, el regreso de Juan María Traverso al TC significó tomar la posta de Roberto Mouras y Osvaldo Morresi. Simbólicamente pero también materialmente. “Yo era muy amigo de la familia del Pato. Y junto con (Jorge) Pedersoli, que había sido su motorista, decidimos comprar algunas cosas de su Chevrolet. Así arrancamos”, contó el Flaco, cuyo auto fue construido por Jorge Pernigotte, el último chasista del sampedrino. 

Busqué gente comprometida con el proyecto, que tuviera la camiseta puesta. De hecho, a los mecánicos y las promotoras les preguntaba si eran hinchas míos. Si me decían que sí se quedaban, sino se iban”, evocó hace unos años el ramallense, que el jueves previo a la carrera de Buenos Aires probó la Chevy en el “Gálvez”. 

Los autos han cambiado mucho. La categoría está competitiva, está dura, no está fácil. Espero que el público vea una buena carrera y se divierta. Yo me voy a divertir seguro”, anticipó Traverso. Paradójicamente, esta 3ª etapa “teceísta” del Flaco estuvo signada por la búsqueda súper profesional del éxito y los enojos en los intervalos en los que no pudo conseguirlo.  

Entre su alejamiento del TC tras el GP de 1983 y su regreso en 1994, pasaron 3834 días. En ese lapso, Juan María Traverso solo corrió 2 veces en TC, ambas en Buenos Aires. En 1989, con un Torino (abandonó en la serie). Y en 1993, como invitado del Pato Morresi (Chevrolet), con quien fue 5º.

La 1ª clasificación con Chevrolet dejó a Traverso en un lejano 21º puesto, a 2s021 de la pole position de José María Romero (Ford), producto de un problema en la caja. En la serie no le fue mejor. Apenas completó 1 vuelta a raíz de un toque con José Ciantini (Chevrolet). 

Así, el ramallense se quedó sin lugar en la grilla de la Final, de la que tomaron parte 51 de las 72 participantes. Las alegrías no tardarían en llegar. En la 3ª carrera subió al podio: 2º en Balcarce, detrás de Eduardo Ramos (Ford). Y en la 5ª, en Bolívar, consiguió su 1ª victoria con Chevrolet

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