Turismo Carretera

Marcos Di Palma y su último acto de rebeldía en el TC

El 27 de agosto de agosto del 2006, Marcos Di Palma logró su último triunfo en el TC a bordo de un Torino. Meses antes había dejado Chevrolet para demostrar que la marca estaba en desventaja reglamentaria.

“Con Chevrolet venimos peor que arriba de chancho, así que voy a cambiar de marca y correré con Torino”, avisó Marcos Di Palma el 9 de abril del 2006. Por sugerencia de Alberto Canapino, el Loco pateó el tablero y luego de 7 años al hilo corriendo con Chevrolet, decidió armar un Toro para continuar su trayectoria en el Turismo Carretera.

“Este cambio va a servir para darme cuenta si el problema soy yo o es la marca. Creo que no estoy equivocado y en 6 carreras voy a poder demostrarlo”, afirmó. El arrecifeño, irreverente y rebelde como pocos, prometió y cumplió. Ya que 6 fechas más tarde, en Paraná, subió a lo más alto del podio. Lo que no sabía es que ese sería su último triunfo en el TC

Eran tiempos difíciles para los usuarios de Chevrolet. Lisa y llanamente, la marca del moño sucumbió en su performance con respecto a Ford, Torino y Dodge. A lo largo de las 16 carreras de la temporada, la marca solo festejó de la mano de Guillermo Ortelli en la 2ª fecha del torneo. Esa fue la única alegría que experimentaron los hinchas del Chivo.

Y para colmo de males, perdieron a uno de sus grandes referentes, al ídolo que siempre tenía un minuto más para sacarse una foto o firmar un autógrafo. Algunos simpatizantes no le perdonaron el cambio. Lo consideraron una traición. Y así se lo hicieron saber durante ese fin de semana en Entre Ríos.

“El sábado hubo un grupo de hinchas del Chivo que me putearon. Y hoy en el podio volvieron a hacerlo. Eso no se los voy a permitir. Es por eso que hablé con algunos de ellos para explicarles que mi cambio de marca fue en beneficio de ellos”, dijo en la conferencia de prensa del domingo, posterior a la victoria.

Y hasta dejó una advertencia. “El año que viene quiero pelear el campeonato y ojalá sea con Chevrolet, que es la marca que amo. Pero si los hinchas no recapacitan no voy a evaluar esa posibilidad. Yo di el paso al costado para que Pedersoli pueda desarrollar motores para Ortelli y Ledesma, por el bien de la marca. Yo me jugué por Chevrolet…”, afirmó.

Con el triunfo, Marcos cortó una racha de 29 carreras sin triunfos para Torino. El último había sido de la mano de su hermano Patricio, obtenido el 24 de septiembre del 2004 en el autódromo de Buenos Aires con el Toro rojo.

Marcos Di Palma con Torino en Paraná
MDP a bordo del Torino con el que consiguió su 11ª victoria en el TC. (J. Marchesin/SoloTC)

En la carrera paranaense, Marcos largó 5°. Adelante lo hicieron su hermano José Luis (Dodge) junto a Diego Aventin (Ford). En la segunda fila los Chevrolet de Matías Rossi y Christian Ledesma. El arrecifeño saltó rápido al 3° puesto. Y unos giros más tarde se benefició por un toque entre José Luis y el Pumita. Con el camino despejado, se encaminó hacia su 11° triunfo en la “máxima”.

Unos días más tarde, en una entrevista mano a mano con SoloTC, Marquitos se mostró arrepentido por el cambio argumentando que no se valoró su esfuerzo. “No valió la pena el sacrificio humano y económico que afronté. Yo hice todo por el Chivo, y no sé si a alguien le importó todo eso”, disparó.

Al año siguiente, MDP cumplió su otra promesa y volvió a Chevrolet, la marca de sus amores. No pudo pelear el campeonato, ni en la temporada 2007 ni en las otras 2 siguientes. Lo que sí pudo fue recuperar el idilio con los hinchas de la marca. Ese que hoy, a casi 12 años de su retiro, sigue vigente como siempre.    

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