Historia

El 1-2 de los Di Palma, el homenaje al Viejo

El 8 de octubre de 2000, Luis José Di Palma y su hermano Marcos hicieron el 1-2 en Rafaela y le ofrendaron el podio a su papá Rubén Luis, que había fallecido 8 días atrás. SoloTC repasó aquella emocionante jornada junto al mayor de los hermanos arrecifeños.

Rubén Luis Di Palma murió trágicamente el 30 de septiembre del año 2000 cuando su helicóptero se precipitó al suelo camino a su casa en Arrecifes. Apenas 8 días más tarde, el Turismo Carretera disputó la 14ª fecha del campeonato en el autódromo de Rafaela y pese a las especulaciones previas de que los hermanos Luis José y Marcos Di Palma (Patricio no estaba compitiendo en la categoría) optarán por no presentarse, ambos convinieron que en la pista podrían darle una merecida despedida a su padre. La historia terminó con un 1-2 inolvidable que quedará en la memoria de las más de 20 mil personas que estuvieron presentes ese fin de semana lleno de dolor y emoción

“Luego del accidente hablamos con nuestros respectivos equipos (NdeR: Luis José corría en el JC Competición y Marcos en el team de Pablo Satriano) para que preparen los Chevrolet como si fuéramos a correr como siempre. El miércoles nos juntamos en la casa de mi mamá con toda la familia y decidimos que íbamos a ir a Santa Fe, porque era la mejor forma de homenajear al Viejo”, le contó Jose a SoloTC

En las series, los Di Palma demostraron que eran serios candidatos a la victoria: el mayor de los hermanos terminó 2° en la primera selectiva detrás de Guillermo Ortelli y Marcos venció en la tercera. “Yo sé que mucha gente pensó, y aún continúa haciéndolo, que esa carrera estuvo arreglada para que la ganemos Marcos o yo, pero ambos contamos con grandes autos durante todo el fin de semana. De hecho mi hermano había terminado 3° en clasificación y yo 7°”, explicó Luis José a este medio.

“En la Final largaba Marcos y Guillermo (Ortelli) adelante y en la segunda fila partíamos con el Bocha Ciantini. En la primera vuelta salté al tercer lugar y un giro más tarde, junto con Marcos, superamos a Ortelli que por ese entonces tenía el coche más pesado que los nuestros. Desde ahí, sin arreglar de antemano, comenzamos a tirar los 2 juntos aprovechando la succión para despegarnos del resto. Nos ayudó también que Guille no se metió en la lucha directa con nosotros dos, no sé si lo hizo porque no pudo o porque no quiso, jamás se lo pregunté…”, acotó sobre aquella carrera del 8 de octubre

El abrazo del alma entre los hermanos Di Palma en el podio. (J. Marchesin)

En realidad, Ortelli no tenía ninguna urgencia por obtener una victoria ya que sumando puntos gordos daba un paso importante en la búsqueda de su segundo título en el TC, por eso en ningún momento forzó una posible arremetida a los punteros. A partir de allí los 2 pilotos de Chevrolet se olvidaron del resto y le regalaron a la gente una Final espectacular, con 7 u 8 sobrepasos entre ellos para dejar bien en claro que no sería una carrera más, porque pese a lo especial del momento, ninguno de los dos regaló nada y manejaron el estilo Di Palma…

“Faltando una vuelta y media logré superar a Marcos en la chicana “2”, allí donde mi Chevy tenía mejor tránsito. En esos últimos metros se me pasó de todo por la cabeza y de hecho casi pierdo la posición al llegar al curvón Norte. Me acuerdo que dejé puesta la cuarta marcha hasta las 9.500 vueltas y saltó el corte; y a los 50 metros lo dejé como estaba y su coche llegó casi a la par del mío, creo que le gané por media trompa…”, detalló el mayor de los hermanos arrecifeños. 

Efectivamente la ventaja entre los 2 fue de tan solo 1,86 metros… Con la bajada de la bandera a cuadros se desataron todo tipo de sentimientos. Lágrimas y gargantas anudadas fueron el resultado de un epílogo que ni el mejor director de cine podría haber imaginado. El vencedor fue el primero en llegar al podio para festejar su éxito más triste. MDP lo hizo un rato después, agotado por el esfuerzo y quebrado emocionalmente. Llorando, uno y otro se estrecharon en un sentido abrazo que se prolongó durante varios segundos mientras la gente coreaba al unísono: “Se siente, se siente, el Viejo está presente”. Un homenaje al mejor estilo Di Palma, para el Loco Luis, figura del automovilismo argentino.

El homenaje del público a través de las banderas. (Archivo Olé)

* Nota publicada en la edición N°83 de la revista SoloTC, en junio de 2009.

Artículos relacionados

Volver al botón superior