Historia

El curioso caso de Carlos Loeffel

Perdió una pierna en un accidente, pero gracias a la gestión del presidente Arturo Illia volvió a correr y logró 10 victorias en Turismo Carretera.

Esta es una historia de temple y perseverancia. Y es acerca de alguien que aún en su peor momento jamás dejó de pelear por lo que más quería. El protagonista del relato es Carlos Walter Loeffel, conocido también como el Tío Fritz o El Alemán (por su descendencia del país europeo).

El 21 de junio de 1961 mientras competía en la categoría Fórmula 1 Mecánica Argentina en Río Cuarto, sufrió un grave accidente que derivó en la amputación de su pierna izquierda.

En el hospital, y en medio de un dolor insoportable por la pierna maltrecha, habló con los médicos y les dijo: “Si la solución es cortarme la pierna, no tarden un minuto más. Yo me quiero ir de acá”.

Los meses posteriores fueron durísimos, lo único que sostenía su abatido espíritu era la ilusión de volver a subirse a un auto de competición.

Lo primero que hizo fue levantarse de la cama y probar con una pierna ortopédica, cuando se dio cuenta que podía caminar con una leve dificultad se dijo a sí mismo: “Si puedo caminar, puedo correr…”.

Loeffel ganó 8 veces con Chevrolet y 2 con Dodge.

Una vez rehabilitado le solicitó al ACA la licencia para el Turismo Carretera. Pero una junta médica le denegó el pedido por razones que ellos consideraban obvias. Volvió a la Mecánica Nacional y desde allí demostró que su incapacidad física no era un impedimento.

Recién 2 años después del accidente el cordobés le torció el brazo al ACA y pudo correr en el TC. Aunque fue solo por 2 carreras: Vuelta de San Nicolás y las 500 Millas Mercedinas en septiembre del ‘63. Al volante de su auto se adaptó una palanca con embrague de electroimán.

Luego de ambas competencias llegó nuevamente la prohibición. Pero en ese lapso conoció a Jorge Cupeiro y los preparadores Aldo y Reynaldo Bellavigna que le “alquilaron” su cupé para que Cupeiro debute en la categoría.

La intervención de Illia

En gratificación al gesto de Loeffel, Cupeiro se contactó con Silvia Martorell, la esposa de Arturo Illia, por entonces presidente de Argentina. “Ella me dijo que vaya a ver a su marido que seguramente me podría ayudar. Illia me recibió en su despacho, le expliqué lo que pasaba y como él era médico entendió la situación. Personalmente llamó a la gente del ACA para que le permitieran correr”, reveló.

El permiso llegó para el 11 de enero de 1964 en Villa Carlos Paz. El Loco (así empezaron a llamarlo desde entonces) corrió con una cupé Chevrolet como coequipier de Cupeiro y atención de los Bellavigna.

“A Carlos no lo veíamos como un bicho raro, para nosotros era un competidor más. Yo compartía tiempo con él y veía que tenía mucha capacidad conductiva. Recuerdo que tenía 2 piernas ortopédicas: una para caminar y otra para correr”, agregó Cupeiro .

El 5 de julio del ‘64 Loeffel entró en la historia de la “máxima” al conseguir su 1º triunfo. “Estoy contento porque todos los lisiados saben que estamos enteros, aunque nos falte una parte de nuestro cuerpo”, expresó.

Ese fue el primero de los otros 9 éxitos que llegaron para demostrar que su discapacidad no era un obstáculo sino un estímulo más para superar cualquier barrera.

10 victorias logró en el TC: 8 de ellas con Chevrolet entre 1964 y 1966, las 2 últimas con Dodge en 1971 y 1972.

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